La
valentía no es actuar sin miedo, es avanzar aún con ese miedo. A lo largo
de tu vida habrá situaciones que te provocarán que te paralices, que no estés
segura de cómo tienes que comportarte, que no sabrás que camino elegir, que
dudarás de ti y tus decisiones.
Pensarás que no eres capaz de avanzar. ¡Noticia! Sí
que podrás hacerlo.
Se
presentarán situaciones que te saquen de ti, te atemoricen, pienses que no
puedes con ellas. Un poco apagarte hoy la luz es para que aprendas junto a mí a
no tenerle miedo a la oscuridad.
Hoy
en día por ejemplo algo que te causa mucho miedo, son las arañas. Y tienes una
relación amor-odio con ellas.
Tus
decisiones afectan tu día, y además van a impactar tu futuro. Así que trata de
prestar atención a esas decisiones.
Volvemos
al ejemplo de las arañas. Durante el día por más que te explique y te diga que
no hay telarañas o arañas, todo el tiempo las estás buscando. Por supuesto que
en la noche te despiertas por la madrugada, llorando porque la araña gigante
está ahí.
Cada
elección implica una renuncia, eliges prestar atención a las arañas, la
renuncia es tu tranquilidad durante la noche, en este momento de tu vida no
estoy hablando precisamente de arañas.
Tus
decisiones a veces van a ser por impulso, otras van a ser sumamente
planeadas y pensadas. Tú debes de construir tu suerte, con arrojo y valentía,
quizá con miedo pero avanzando. No dejes en ningún momento en manos de nadie
más tu destino y lo que quieres lograr.
Persigue
siempre tus sueños, con el ímpetu que desde hoy tienes. Estoy segura amor, que
no hay nada que te propongas que con disciplina, esfuerzo y dedicación no
puedas lograr.
Amor
mío siempre recuerda que hay que perder para poder ganar. Fíjate cómo te
hablas, en cada momento. Ten paciencia contigo misma y pregúntate a cada paso.
¿Esto merece mi atención y mi paz?
Conforme vayas creciendo entenderás que tu paz
mental es oro.
Algo
que me fascina de tu personalidad es que todo preguntas. Hoy estás en esa
deliciosa edad en que todo es ¿por qué? y todo te causa curiosidad, ojalá sigas
siendo así de curiosa por mucho tiempo porque siento que te hace tanto bien, y
te ha hecho descubrir cosas maravillosas.
Que
esas ganas de observar todo, de que no se te pase un detalle de la vida, te
acompañen a cada paso. Que esa curiosidad alimente tu espíritu y cerebro.
Eres
tan inteligente, y me gusta que tu inteligencia no es únicamente intelectual,
es también emocional, me llenas de ternura y amor cada que alguien está pasando
por un mal momento te acercas y preguntas si está bien.
Así
como les preguntas a los demás conforme vayas creciendo no te olvides de
preguntártelo a ti, porque también es sumamente importante el que te cuides.
Mi
niña nunca te olvides de tu esencia, de quién eres, esa niña curiosa, inquieta,
valiente, inteligente, independiente, valiosa, hermosa, resciliente, que quiere
hacer las cosas por ella misma, pero sabe pedir ayuda, testaruda y persistente
a más no poder, que a su corta edad domina el marcar límites.
La
que se frustra cuando algo no sale bien o a la primera, pero es que sabes la
vida es caerte y levantarte cuantas veces sean necesarias. Es que en casi todas
las etapas no te salga lo que quieres a la primera, y que si bien te va., te
salga.
Y
es algo que se nos olvida, pero que nos forja desde que somos bebes de meses,
tu aprendiste a rodar, te rodaste caíste y mami te levantó, conforme aprendiste
a gatear ya te levantabas sola, y así hasta hoy que ya corres y trepas y
caes.
Así
que no importa las veces que te caigas, sigue caminando. Y sabes otro consejo
que te daré hoy: es de valientes y no hay nada mejor que el saber perdonar.
Empezando por ti, perdónate tus errores, tus mal humores, tu forma de ser, tus
fracasos, tus desaciertos, cada uno de ellos te ha llevado a ser hoy el
maravilloso ser humano que eres.
Cada
golpe que te da la vida te hace más fuerte. En ocasiones nos frustra lo que nos
sucede porque creemos que estamos perdiendo, cuando en realidad después
entenderemos la ganancia, porque sí en todo hay un aprendizaje y una lección.
Y
no vemos lo valientes que somos al continuar cuando estamos lastimados ya sea
física o emocionalmente. A curar el raspón ya sea físico o del alma a
recordar la canción de sana sana y a lo que sigue.
Y
sí, todo pasa, si no sucede hoy, pasará
mañana. Y en esta espera, decide cuál es tu fácil y tu difícil. Insisto la vida
son elecciones, y tu puedes decidir que sea fácil hacer ejercicio o que sea difícil,
que sea sencillo estar de buen humor o que sea complicado, que te guste comer
sano o que lo odies. La única que va a decidir su fácil o difícil eres tú, en
relación a todo.
Se
agradecida con lo que sí tienes, y deja de perseguir lo que no. Pon atención a
lo que quieres que sea parte de tu futuro.
Insisto
pregúntate en cada etapa, esto que estoy viviendo me está funcionando, si tu
respuesta es sí continua, si no cambia de rumbo, tantas veces te sea necesario.
Ya
te contaré yo la de veces que lo hice y una vez más te tengo noticias, a pesar
que en cada una de esas veces, pensé que no podría que sentía que me moriría de
la decepción o el miedo, no pasó nada.
Sí
terminé esa relación que no me hacía bien. Renuncié al sueño de tener la
familia que siempre había querido, cambié de trabajo, renuncié de ese trabajo
que odiaba, me mude de ciudad, viví sola, ahorré y me fui de mochilas a Europa
juré que me quedaría por allá y que crees, NO me quedé.
Me
fui a vivir a Monterrey y una vez más hice todo lo posible por no regresar a
Puebla, y acabé regresando, me mude y juré que sería la última vez que viviría
con mis papás, ay aja.
Si
me dieran un peso por todas las veces que he tenido que tragarme mis yo nunca
nunca, y mis jamás, no estaría endeudada hasta las trancas.
Recalibra
y sigue buscando tu norte. Algo que siempre les voy a agradecer a tus abos es
el que me hicieran sentir que su casa jamás dejará de ser mi casa, y que por
muchas tonteras que cometiera, no me las iban a aplaudir pero sí iban a estar
para mí, a su manera.
Quiero
que eso lo sientas siempre conmigo amor, yo no vine a este mundo a juzgarte,
vine a gozar contigo tu felicidad, a contener y acompañar tus malos momentos, a
ayudarte cuando lo necesites y a soltarte cada vez que lo pidas, y a como
cuesta.
Porque
si hoy a tus casi 3 me ha costado el dejarte subir las escaleras sola, trepar,
mostrar tus límites. Madre mía tu adolescencia y adultez.
Y
es que al final de eso se trata de acompañar sin poseer, de alentar y hacerte
ver que vas a llegar tan lejos como te lo propongas.
Pero
sabes amor en todas y cada una de esas veces he tenido que ser valiente, y esa
actitud me llevó a cosas maravillosas la primera y la más importante TÚ.
Yo
sé que tienes un corazón valiente. Lo vi desde el primer instante que me
tomaste y no te soltaste. Lo veo cada que te caes y te levantas, me llena de
orgullo cuando te veo avanzar a pesar del miedo.
Recuerda guapa "El coraje no es la ausencia de
miedo, sino el triunfo sobre él" (Nelson Mandela).
Gracias por todo chinuda preciosa, gracias por ser y estar. Gracias por mostrarme mi mejor versión, por hacerme sentir que sí tiene sentido, y que los días por muy grises a tu lado siempre se pintan a colores.
Gracias por todo y por tanto M. Te ama con todo su corazón Mami.


Comentarios
Publicar un comentario