Habían una vez una vez unas células que se volvieron magia y se convirtieron en una bebé hermosa llamada M.
Este
historia fantástica es acerca de esa niña chinuda, de ojos hermosos, sonrisa
perfecta y carácter espectacular. Que a partir de hoy le escribiré nuestras aventuras para dejarle un legado.
Resulta
que la mamá de M se enteró de la mejor noticia de su vida, una de las que más
la ha asustado, y a la vez al paso de los días la ha emocionado
llenándola de total felicidad.
La
llegada de M vino a revolucionar por completo su vida, la hizo entender que los planes de Dios son perfectos
y que él siempre va a querer lo mejor para ella.
Ella
fue mamá por primera vez a sus 41. Fue un shock total, al grado
que sigue sin creérsela del todo. Estaba
preocupada y uno de los primeros pensamientos que se le cruzó cuando se enteró fue
¿Cómo voy a poder ser mamá? Hay días que sigo sintiendo que no puedo
ni conmigo misma.
¿Cómo
voy a poder con la supervivencia de un bebé?
No
se sentía nada preparada para tener tanta responsabilidad, le asustaba y le
sigue asustando terriblemente el no saber cómo hacerlo, le queda claro que
nadie nació sabiendo hacerlo, y que la vida en sí es un reto, y la maternidad se basa en un ensayo de prueba y
error.
Pero
estaba decidida a vivir cada día de la vida de M desde el amor, eso le daba paz y un poco de tranquilidad. Ella sabe que habrá miles de veces que no
será fácil. Que será terriblemente agotador, que será más que costoso, pero solo
hay algo de lo que está segura, que valdrá la pena.
Esta
responsabilidad es la más fuerte de su vida, porque implica a un ser humano, al
más hermoso para ella, pero toda responsabilidad también conlleva gratificación.
Al
principio de este giro de 180 en su vida se sintió: asustada, sola, como sin
saber por dónde empezar, y sabe que no está sola empezando por Dios, por su
familia que es el mejor núcleo y la mejor red de apoyo que tiene en la vida:
amigos, primos, etc.
Pero
todas esas emociones del principio cambiaron cuando ella escuchó por primera
vez el corazón de M latir a mil por hora y por fin la vio en el ultrasonido, esa
experiencia ha sido lo más hermoso que ha visto y escuchado en su vida.
Para
la mamá de M sentir vida creciendo dentro de la suya, ha sido de las sensaciones más
surrealistas, hermosas, mágicas e inexplicables. Es un milagro que nunca se
imaginó vivir y que ahora que lo experimentó, entiende la suerte que tiene en la vida, y lo
agradecida que está por ello.
Esta súper fuerte entender que con todas las responsabilidades: educar, criar de forma consciente, respetuosa, positiva, amorosa. Lograr que sobreviva, que se vuelva una persona de bien.
También vienen todos los beneficios, una mini compañera de vida, alguien que por un rato la verá como su súper héroe de vida, y después como su mejor cómplice, amiga, norte y lugar seguro en el mundo.
Que sabe que a M siempre la va a amar de forma incondicional. Ella no le va a poder prometer que no va a sufrir o que su vida solo será felicidad, sería irreal decirle eso. Pero si le puede prometer amor incondicional, siempre ponerla primero en la vida, hacerle sentir amor y cuanto le importa, ayudarla a crecer de forma amorosa, sana, tener responsabilidad afectiva con ella.
Estar atenta a cualquier señal de alarma, a motivar su potencial y procurarlo, a que sienta la libertad de sus alas, y el que crea que siempre dependerá de ella lo que quiera en la vida.
Que pase lo que pase, confíe en su rescilencia, su amor propio y autoestima para entender que puede salir de lo que sea.
Que
tiene la capacidad para lograr lo que se proponga, le promete no forzar sus
procesos, y dejarla ser en cada etapa. A respetar sus ritmos y potencializar
sus habilidades.
Ser justa, y no darle todo lo que quiera, pero sí todo lo que
necesite. Escuchar sus sentimientos, y ante ellos, tratar de actuar de
la forma más responsable en relación a ellos.
Promete
que su versión siempre será su versión, y que le explicará que es en la verdad,
la lealtad el respeto y la educación, donde construirá sus mejores y más sanas
relaciones.
Le
tratará de explicar que no necesitará decir mentiras porque no importa la
acción siempre será escuchada y validada. Y podrá asumir las consecuencias de
sus actos desde el amor, el acompañamiento y la contención.
Que
el asumir sus errores y pedir perdón, le darán la responsabilidad afectiva
suficiente para ir haciendo relaciones duraderas funcionales y sanas.
Le
hará entender que siempre confiará en ella para que siempre confié en ella de
vuelta. Y creo que lo más importante es que le hará sentir que es su lugar
seguro en el mundo y su norte en la vida.
Le
procurará que vuele alto y que nada la detenga nunca en la búsqueda y
realización de sus sueños.
Que
entienda que la edad es algo que te transforma y no que te estanca.
Diario
en este proceso brutalmente nuevo y revolucionario, se repite una y otra y otra
vez, que todo va a estar bien y aunque está segura que
así será, y todos los días platica con Dios y le cuenta que confía en que sus
tiempos son perfectos y que él sabe el cómo y porqué hace las cosas. Que ya no
va a tratar de entenderlo, sino que confiará ciegamente en él.
Pero
ella es humana y a ratos le gana la incertidumbre, de
querer que ya todo este descifrado, y se le olvida que es con paciencia en un
día a la vez.
Y no puede ella dejar de dar gracias a
M por haberla elegido como mamá, por enseñarle tanto desde el segundo uno que
se enteró de la noticia. Le quiere agradecer por recordarle vivir en
el presente, por valorar cada instante, por darle la oportunidad de crear vida.
Porque
cuando entiendes que todo pasa tan rápido en relación a tus hijos, no te
quieres perder un segundo de su magia, y de cómo todo va cambiando a cada
momento.
Le
quiere agradecer las pláticas en la panza. Por enseñarle a prestar atención a
cada detalle, a todo lo nuevo que ocurre día a día, y que será por siempre. Y
ahora las pláticas en vivo.
Promete
ayudarla y guiarla a que sea una persona feliz que ilumine la vida de los demás
como diario ilumina la de ella.
A
sacarles sonrisas como se las saca a ella y a brotar lo mejor de los demás como
lo hace con ella. M llegó a su vida en el mejor momento, es una
bendición diaria y solo le queda celebrar esa bendición y tanto amor.
Gracias
M por ser esa magia que vino a cambiar nuestras existencias para bien, y
darnos lo mejor de la vida, amor puro.
..."Un
bebé es esa sonrisa de Dios hecha persona, que nos recuerda que los
milagros siguen existiendo, y se hacen presentes a cada instante en nuestras
vidas".
Gocemos
cada instante, valoremos, agradezcamos y si tenemos suerte dejemos la
suficiente huella, como para que cada que alguien nos recuerde lo haga con una
sonrisa.
Gracias por todo y por tanto M. Te ama
con todo su corazón Mami.


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