Querida
M uno de los conceptos con el que menos empato en este viaje de la crianza
consciente, respetuosa, positiva y amorosa es que tú y yo no podemos ser
amigas, que como soy tu mamá, yo si te tengo que poner límites, a mí me debes
de respetar y hacer caso, que somos mami e hija, pero no amigas.
Estoy
haciendo todo para que desde hoy manejes ese respeto, esos límites y la misma
empatía con toda persona con la que te topes.
Soy
mucho de la idea que el afecto/amor. El respeto y el hacer caso se gana y es
una vía mutua que va en dos sentidos, de mí para ti y de ti para mí. Y así
también con las otras personas con las que vayas forjando relaciones.
¿Cómo
puedo pedirte conceptos que yo no te estoy brindando? Sí mi amor, por supuesto
que quiero que me tengas la suficiente confianza para que me puedas contar todo
lo que quieras, sin sentirte juzgada, no validada o escuchada.
Me
quiero convertir día a día en tu norte, en tu lugar seguro y en esa persona que
confías, pero que además te nazca de corazón contarle, pasar tiempo con ella y
convivir. Que sí sea tu amiga.
Lo
que va a implicar que no siempre vamos a estar de acuerdo, y que habrá momentos
y épocas en las que no entiendas mis decisiones. Que voy a tener que marcar más
de un límite, y habrá muchos nos como consecuencia.
Una
cosa no resta a la otra, podemos ser muy amigas, con límites, respeto,
desacuerdos, contención y sobretodo muchísimo amor.
Esta
etapa de toddler que hoy estamos viviendo, en la que tú a cada momento quieres
hacer uso de tu independencia, buscas hacer valer tu voz, quieres marcar
límites y que se te respeten.
Pero
estás en una edad en que lo pides, pero no lo das. Y simplemente por el hecho
que no sabes aún darlo, es algo que irás aprendiendo, y que si soy justa con mi
momento a veces quiero tirar la toalla, porque en ocasiones detonas cada herida
que tiene mi ser, y estoy consciente que todo es mío y nada de ello te
corresponde a ti.
Y
entender, deconstruir, analizar y sanar eso es de lo más rudo de la crianza,
porque al mismo tiempo que te educo a ti, también lo hago conmigo, pero
un día a la vez y de a pocos lo vamos logrando.
Es
muy retador y cansado estar todo el tiempo negociando con alguien, que su parte
que más disfruta del día es llevarte la contraria, que su palabra favorita es
no. Y que el simple hecho de vestirla, cambiarle el pañal, bañarla, darle de
comer es una osadía.
Y
es parte del ser hija y del ser mami, y me rehúso a convertirme en esa persona
que te diga porque soy tu mamá y punto.
Quiero
que seamos ese equipo que negocia, que es democrático, que se escucha la una a
la otra, pero recuerda que es en dos vías, no puedes pedir lo que no estás dispuesta a
dar, porque entonces ya no es equitativo.
Y
sin duda es muy rudo tratar de negociar con alguien que no tiene las
herramientas para eso. Si hacerlo con alguien que sí las tiene ya es un triunfo
imagina cuando no.
Cuando
te pido que colabores no es porque yo no pueda hacer las cosas sola,
simplemente que convivimos en un espacio y no es justo, que toda la carga sea
para una persona. Como tú siempre dices en equipo y juntas es mejor.
La
casa no es solo mía y no quiero o necesito personas que sirvan, necesito una
compañera. Quiero enseñarte desde hoy a trabajar en equipo.
En
la vida real si no colaboras te quedas solo, y el mundo no gira solo a tu
alrededor. no quiero que seas alguien que espere que todo le tienen que hacer.
Quiero enseñarte a dar y no solo a recibir.
No
se trata solo de tareas, se trata de empatía, de respeto y responsabilidad. En
la vida todo se valora más cuando uno también lo construye.
Y
parte de ir construyendo relaciones y ser equipo, es ir haciendo amigos. Solo
te voy a decir una realidad que ojalá te funcione para crear relaciones a muy
largo plazo. Ser amigo es incómodo, se necesita de incomodidad, de
acompañamiento, de seguimiento. De hacer cosas que no precisamente van a ser
divertidas, siempre, pero si necesarias e importantes para la otra parte.
Es
indispensable la incomodidad para poder llegar a la comodidad y crear lazos
fuertes. Habrá veces que a tus amigos les digas que sí, y te cueste mucho
decirlo, estoy hablando de cosas que jamás comprometan tu integridad, valores y
el quién eres.
A
lo largo de tu vida vas ir entendiendo que hay amigos para todo, no todos te
van a servir para lo mismo y está bien.
Habrá
uno con el que ames viajar, otro que sea tu confidente, otro con el que ames
hacer ejercicio, o irte de fiesta, no todos van a merecer el mismo nivel de
confianza y compromiso y eso no está peleado con el cariño.
Tienes
que rodearte de personas que nunca se achiquen al verte brillar, que
genuinamente gocen y celebren tus triunfos y todo lo bueno que te pase.
El
amor es un espejo capaz de reflejar la mejor de tus luces, pero también lo peor
de tus vértices.
Y
sabes estoy convencida que para ser felices hay que compartir, aprendizaje,
anécdotas, experiencias, historias. Eso es lo que le da el mejor sazón a la
vida.
Un
humano te puede pulir sacar lo mejor de ti, rodéate de personas que sin siquiera
porponérselo logren esto en ti.
Busca
amigos que te salven, que te carcajeen, que te recuerden tu esencia y el
increíble ser humano que eres.
En
conclusión siempre en cada amistad que vayas cosechando recuerda quién y cómo
fue tu primer mejor amiga, y no aceptes menos.
Y
acá estoy amor, siempre, para ser tu mami, tu mejor amiga, tu equipo
m&m y lo que vayas necesitando a cada paso de tu vida.
Gracias
por todo chinuda preciosa, gracias por ser y estar. Gracias por mostrarme mi
mejor versión, por hacerme sentir que sí tiene sentido, y que los días por muy
grises a tu lado siempre se pintan a colores.
Gracias por todo y por tanto M. Te ama
con todo su corazón Mami.


Comentarios
Publicar un comentario